Dos hombres de aspecto tosco van dandole la vuelta a la hacienda donde trabajan y llegan al porton, uno se baja del caballo para abrir el porton y el otro ve que s encuentra una vibora cerca de este. Cuidado le grita, hay una vibora. Muy tranquilo el hombre puso su bota sobre la cabeza de la vibora, y despues la agarro por el cuello, apretandola muy fuerte. La vibora abrio su boca enorme y el que la tenia agarrada muy calmadamente se bajo la cremallera del pantalon. Saco su miembro viril y lo metio en la boca abierta del reptil. Con una sonrisa jactanciosa le dice al otro, te atreverias a hacer esto y el otro que tiene los ojos desorbitados le contesta. Si no me aprietas tanto el cuello si.
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La hipocresía anda en carro (coche) convertible, al aire y despeinada.