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A ti: Porque en algún momento de mi vida descubrí que eras tú la persona que quería que permaneciera a mi lado para siempre. Porque en ese mismo instante me di cuenta de lo mucho que me importas. Porque cuando estoy contigo el mundo se vuelve diferente, me creas un universo en el que yo soy la única. Porque haces que una simple sonrisa, una leve caricia o una sutil mirada devuelvan toda la tranquilidad a mi ser. Porque cada beso que me das me estremece y me recuerda que soy la chica más feliz del mundo. Por todo eso, y por mil razones más... Te amo.
Quizá sea por cómo eres conmigo. Tu manera de tratarme hace que me sienta bien a tu lado, a gusto, sin ningún tipo de pudor. Quizá sea por todos y cada uno de nuestros momentos juntos, los cuales han hecho que mi corazón se derrita poco a poco por ti. Quizá sea por este sentimiento de necesidad, de querer estar contigo las veinticuatro horas del día, de querer compartir mi vida contigo. Quizá sea por todo esto, o por mil razones más, pero sea por lo que sea... Te amo.
Todavía no sé lo que me das, qué es eso que me hace sentir en una nube sólo con pensar en ti. Está claro que eres el hombre de mi vida, ése que nació para estar conmigo. Puede que ahora sea difícil, pero yo cada vez estoy más segura de que lo estoy haciendo, de lo que estoy viviendo a tu lado. No renuncio a ningún momento que tuve contigo, o que tendré en un futuro, por nada del mundo. Porque tú eres mi vida, eres el que me hace sonreír justo al despertarme, antes de dormirme y varias veces a lo largo de todo el día. Sé que te quiero y que te amo...pero sobre todo sé que todos mis sentimientos son sinceros, porque algo tan grande no puede ser mentira. Cada día que pasa me doy más cuenta de la suerte que he tenido de encontrarte, pero sobre todo de que tú me quieras a mí, porque, al fin y al cabo, si yo te amo, pero tú a mí no... La suerte no estaría de mi parte. Pero lo mejor de todo es que es un sentimiento mutuo, y eso me hace más feliz si cabe. No concibo mi vida sin ti... Sonríe, mi vida... Y permíteme que yo pueda sonreír a tu lado. Quiero hacerte feliz junto a mí. Quiero que caminemos juntos a lo largo del camino de nuestras vidas. Quiero que tu camino y el mío, que se juntaron hace tiempo, permanezcan unidos por siempre. Jamás separarnos. Y si uno se cae, allí estará el otro para ayudarle a levantarse. Y si uno se siente perdido, allí estará el otro para guiarle. Por eso es importante la confianza. Cariño, me cogí de tu mano hace muchos meses y desde entonces camino guiada por ti. Mis ojos son tus ojos. Iré a donde tú vayas, porque sé que contigo no me puede pasar nada malo.
Te amo cielo. Te amo tantísimo que haría lo que fuera por ti. Sonrío con cada recuerdo bonito y lloro con cada error que cometí. Y mis lágrimas me ayudan a aprender de mis errores. Y cada vez te amo más... Ahora mismo siento cómo te estoy amando...un poquito más que cuando empecé a escribir estas líneas...
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