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Amor mío, te escribo para decirte que Te dua… y no importa la distancia que nos separe, siempre estoy junto a ti. Cuando te sientas solo, imagina mi rostro terso y pálido como la porcelana, mis cabellos rojizos y ondulados cayendo sobre mi rostro. Observa como mis labios, casi siempre lastimados por el frío, susurran tu nombre. Trata de recordar cuando te miraba con mis ojos de color avellana, llenos de vida. Por las noches tal vez no puedas dormir, entonces al acariciar mi lado vació de la cama, con tus manos siente mi cuerpo, mi silueta delicada y pronunciada a tu lado. Olvídate de mis últimos días, porque son más felices los primeros. No me recuerdes con las manos frágiles, y mi piel transparente, con los ojos hundidos, y mis gemidos de dolor, porque eso no me hace feliz. Recuérdame cantando y saltando en el jardín o en cada discusión que quería ganar. Recuérdame como una luchadora. Vida mía, si supieras cuanto Afgreki’, y lo que daría por no tener que dejarte. Fuiste la persona que elegí para mi vida, mi compañero mi alma gemela y aunque la edad que hoy tenemos apenas si supera las tres décadas, ha sido el tiempo que hemos tenido para acompañarnos. En este momento me toca a mí ser la que debe dejarte, pero no rompo este amor, solo lo dejo en puntos suspensivos hasta que nos volvamos a encontrar. Eres joven, y debes seguir tu vida. Yo te estaré mirando y protegiendo, pero sobretodo esperándote porque Ik hou van jou. Si en algún momento sentado en el jardín, un viento de levante te eriza la piel, créeme seré yo que trato de acariciarte. Tal vez un día necesites hablar con migo, entonces mira la luna, y sincérate con ti mismo, desahoga cada pena, o alegría, no importa si es un reproche o una suplica para que te ayude. Te voy a escuchar. Por favor nunca te aferres a mis cosas, cuando yo no este deshazte de ellas, como yo de mi cuerpo. Haz lugar para cosas nuevas, y más lindas. Conserva las fotos, y todas las flores que yo guarde en los libros. Lee mis poesías, y de vez en cuando, pero no muy a menudo llora si hace falta. Vive, y se feliz, porque yo S’agapo , jamás lo dudes. Espero no falte mucho para dejar este dolor, y pueda marcharme, no es justa la vida así. Sé que tu quieres que me quede a tu lado, y yo también anhelo lo mismo porque Doset daram, pero en este momento necesito irme para descansar. Se que ya no soy la misma, mi cuerpo es frágil, y tanto tiempo sobre esta cama no me ha permitido compartir con tigo cosas que antes nos llenaban de felicidad. No me gusta verte en el pasillo, mirándome en la oscuridad de la habitación, esperando un milagro, o simplemente resignándote. Me gustaba cuando me abrazabas con fuerza, cosa que ya no haces por miedo a que puedas romperme. Esta enfermedad ya no ha dejado nada de mí, Por lo que debo marcharme, y dejarte, pero con la tranquilidad de que nos vamos a volver a encontrar. Te digo, que Eg elska tig, una vez más o tantas como sean necesarias, Mahal kita, Mina rakastan sinua, Je t’aime, Je t’adore. También se que te gustaba que te lo dijera en ingles I love you. En fin, no importa en que idioma te lo diga, o cuantas veces lo repita, TE QUIERO y eso es lo que importa.
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