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Pablo mi dulce amor de ojos cielo Tan pocos momentos a tu lado me bastaron para saber que eras el único hombre que marcaría mi vida, que me enseñaría lo que era amar y que solo contigo conocería lo que era hacer el amor. Nos separo un océano, un continente, una ley impuesta por el hombre, la cobardía, el temor de reconocer nuestro amor y luchar por el. Pero lo que sentimos sigue vivo, se mantiene en nuestros corazones y nuestras almas, las que nunca lo olvidaran, que lo harán crecer y perdurar hasta que en algún momento de nuestras vidas el destino quiera volver a unirnos. Quiero que sepas cual es el recuerdo más hermoso que tengo de nosotros, el que jamás podrá ser borrado ni olvidado. Esa noche, esa primera noche que hicimos el amor en tu habitación, estaba todo a oscuras excepto por la luz que entraba desde la ventana, esa luna llena que fue el testigo mudo de nuestra primera noche. Tú con suavidad y pasión empezaste a besarme, yo me sentía muy nerviosa en ese momento, pero tus caricias y besos lograron calmar ese miedo que tenía dentro de mí y que no sabía porque era, ahora ya lo se, era porque solo contigo experimentaría la cosa más bella del mundo. Me desnudaste de mi ropa y sin saberlo también desnudaste mi alma, mientras ibas besando cada parte de mi cuerpo iluminado por nuestro único testigo, ibas tocando cada parte de mi espíritu, y llenado con eso mi corazón. Después era mi turno de descubrir, acariciar, besar y sentir tu cuerpo, te sentí tan perfecto, suave, mis dedos y mis labios sabían perfectamente que parte de ti tocar para hacerte sentir excitado y amado. Luego nos tiramos a la cama como dos adolecentes que tienen su primera relación sexual, aunque no era el caso de ninguno de nosotros, si era la primera vez que hacíamos el amor. Sentirte dentro mío, al fin nuestros cuerpos unidos, conectados con las mismas sensaciones de calor, excitación, pasión, amor, para mí eso era estar en el paraíso, sentir la magia, no quería que esto nunca se terminara, tus besos en mi cuello, tus brazos rodeándome, tu respiración jadeante y finalmente tu mirada perdiéndose dentro de la mía, éramos un solo ser. Tantas noches pasamos de esa forma, noches mágicas, y estoy segura que nadie en este mundo ha tenido esta conexión que nosotros tuvimos, nos complementábamos en todos los sentidos, nacimos para estar juntos. Pero somos seres humanos y nos equivocamos, y llego el momento que las leyes me echaron de tu país, y tontamente ninguno de los dos hizo o dijo algo para mantener nuestro amor. Han pasado los años desde la última vez que nos vimos, he tenido otros hombres en mi vida, pero ninguno borrara tu recuerdo, ni se robara mi corazón que fue creado solo para amarte. Cambiaste mi vida, cambiaste mis esquemas, moviste el piso que afirmaba mis pies a este mundo racional y practico, mostrándome un lugar mejor donde vivir y donde podía ser completamente feliz. Es por eso que me arrepiento y maldigo el día en que la cobardía y el miedo se metieron dentro de mi ser, ese momento donde tome la peor decisión de mi vida y te aleje de mí, tomando un avión y siguiendo las leyes que nos imponía la sociedad. Quiero que sepas que tú eres mi sol y yo soy ese girasol que vive solo para seguir tu luz, que es la que me da calor, vida, felicidad, me alimenta día a día. Es poca la palabra amor, para describir lo que siento por ti, no se puede expresar este sentimiento con una palabra, solo con el acto de estar juntos y volver a ser uno solo. Ankara Olam
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