Identificarse | Registrarse


Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]


Fecha actual 28 Oct 2026, 13:19




Nuevo tema Responder al tema  [ 1 mensaje ] 
Autor Mensaje
 Asunto: Carta nº 466
NotaPublicado: 30 Ene 2012, 23:01 

Registrado: 04 Nov 2011, 21:27
Mensajes: 7
Mi bella dama:
“Ojos que no ven, corazón que no siente”. Es un dicho que aborrezco, y, por mucho que lo deteste, me veo obligado a admitir que posee abundante razón.
Existe un sentimiento tan puro y sincero, que albergarlo en el interior es (psicológicamente) extremadamente doloroso e intenso para el ser humano. Su “pureza” y “sinceridad” se transforman en elementos tan negativos como la “soledad” y la “confusión”. Es un sentimiento que aborda a los humanos. Su nombre es “amor”, y yo he sido una de las múltiples víctimas que ha poseído.
Me enamoré de una chica en apariencia maravillosa. Dotada de una esbelta figura y una pose refinada. Cabellos teñidos de oro cubrían su cabeza, deslizándose y acariciando su delicado cuello. Unos tiernos y dulces labios, una nariz bien cuidada y unos ojos castaños avergonzados eran componentes de una tez perfecta. Desde el principio supe que se trataba de un amor imposible.
Fuiste la causante del florecimiento de un sentimiento condenado en mi interior. Dicho amor yacía en mi corazón, provocando un vacío insoportable en mi ser. La distancia entre nosotros se convirtió en una auténtica amargura; sin embargo, fue de gran ayuda para combatir las defensas de una esperanza que alimentaba sin cesar al asesino de mi alma. Cuando emprendía el viaje desde Almería hasta Madrid con el propósito de encontrarme contigo de nuevo, la esperanza mencionada se incrementaba, dándole así más poder al amor con el fin de lograr el paso de mi mente por desmesuradas penurias.
Al comienzo de todo, tanto él como yo estábamos enamorados de ti. Se puede decir que mi parte sentimental, humorística, feliz, trabajadora y sociable recibe el nombre de Jesús; mientras que, la parte sabia, inteligente, reflexiva e insensible, es decir yo, recibe el nombre de Diego.
Me percaté del daño que podría producirme el hecho de continuar enamorado de ti, de modo que la situación se ha convertido en una despedazadora guerra entre ese amor que aún albergamos y yo.
Hasta la fecha, he mantenido atada a la esperanza, para impedir que el amor crezca y perfore mi interior, escogiendo como primera víctima a mi corazón.
Soy un individuo cuya alma es más débil que la fina línea que separa la vida de la muerte. El destino se ha propuesto como objetivo mostrarme el triste rostro del amor, la cara pálida y apagada de un sentimiento tan doloroso como afectuoso.
En mi mundo, allá donde tú y yo convivimos sin molestia alguna, la felicidad irradia en cada rincón de un vasto prado desde el que se contempla un amanecer interminable.
Admirando tu persona, me resigno e intento comprender el motivo por el cual solo sirvo para sufrir en silencio. De todos modos, por mucha reciprocidad que se estableciese en una relación, sería incapaz de corresponderte correctamente, pues no entiendo de besos ni caricias.


Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en TuentiCompartir en MySpaceCompartir en Google+
Arriba
 Desconectado Perfil  
 
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 1 mensaje ] 

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 15 invitados


No puedes abrir nuevos temas en este Foro
No puedes responder a temas en este Foro
No puedes editar tus mensajes en este Foro
No puedes borrar tus mensajes en este Foro
No puedes enviar adjuntos en este Foro

Buscar:
Saltar a:  
cron