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TODO LO QUE NO TE DEBERIA DECIR No tengo más opciones ahora, es muy tarde… he empezado a pensar en ti otra vez, y es que me convierto en un centauro, dejo de ser hombre y empiezo a correr junto a las cavilaciones, tu eres todo lo que he reflexionado, me veo en todos los lugares donde hemos estado… Quiero que te quedes, en mi casa, en mis brazos, a mi espalda. Tengo armas que tú necesitas para respirar, si te quedas a mi lado… Después de tantos errores y tantos intentos al escribirte una carta de amor no quería elogiar tu cabello, tu piel o como me pierdo en tu cuerpo, el que cada vez es más mío y menos tuyo, sino decirte todas esas cosas que he pensado junto a ti, que tu no ves, que ignoras, de las que te pierdes incluso cuando estas a mi lado. Tómame la palabra, hay cosas que no puedo explicar, las rosas en tu piel, los pétalos y las espinas que conviven en ella, ahora arrebata mi consejo, si quieres tener a alguien a tu merced, que sea solo tuyo, que no sea yo, debes entender que estoy contigo, vivo dentro de ti, que poco a poco me hago parte de tu ser, no lo puedes evitar, mi esencia todo lo que soy se convierte en tu propiedad, cada momento, cada respiración, cada paso y cada mirada hacia el camino que transitamos se realiza dentro de ti, no puedes adquirir mi lejanía porque yo yazgo dentro de tu cuerpo. En la cama anoche me susurraste “me siento tan sola, tan triste, tan sola” no con palabras, solo miradas, con tus ojos que parecen lágrimas, del que solo brillan los cristales que no existen. Moriría cada día por tu boca cubierta, sin sonrisas que se iluminan, que iluminan mi vida a cada paso que das… los besos, las caricias ya no me sirven de nada… Toma mi consejo, corre de mí, corre de la mirada posesiva, que te atrapa, que te ama, que te posee como tú me posees sin saberlo, los secretos son cosas que quiero alejar de mi. Todo lo que hago es esperar por ti, no puedo llevarme con tus amigos, te quiero para mí. Pero yo insisto, aléjate, corre, ya que conoces las consecuencias... Nunca supe como terminar las cosas, los silencios me acompañan siempre, prefiero estas palabras sordas, para recibir un adiós, eres mia.
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