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Para ti, Hoy te he visto llorar. No te conozco, nunca te he hablado. Sólo se de ti lo que veo, y lo que me han dicho. Pero sin duda eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida. Hoy te he visto llorar, una experiencia aterradora, tan ínfima que nadie podría entenderla. Por eso te lo pongo por escrito, porque es como mejor me sale expresarme. No voy a improvisarte un hermoso poema, ni siquiera a intentar enamorarte con palabras complicadas, ya que sin duda otros más talentosos habrán llenado tus ojos de poesías inmortales. Sólo tengo para decirte lo que siento. Hoy te ví llorar, algo que me inquieto más de lo que yo creía, o al menos más de lo que debería. Hoy te he visto llorar, y ruego a un Dios en el que no creo que sea la última vez. Te repito que no te conozco, y quizás tú nunca me hayas visto ni me veas jamás. Pero solo quiero que sepas que en algún oscuro rincón, en soledad, brindando con la noche y el olvido, hay alguien que te ama. Quiero que sepas que hay alguien que vela por tu felicidad, aunque nunca me conozcas, incluso aunque esta carta nunca te llegue. Quiero que sepas que yo te he visto llorar, y he sufrido cada lágrima contigo, mucho más de lo que alguna vez he sufrido las mías. Solo quiero que sepas que eres digna de ser amada, y que ninguna razón es suficiente para llorar. No te preguntes quien soy, porque yo no necesito nada más que verte todos los días por un momento. No te pido nada, solo que sigas siendo como eres, y que nunca más vuelvas a derramar una lágrima. Porque yo sé que hay muchas razones para llorar, tantas que enumerarlas sería redundante, pero yo se que a pesar de todas las razones para estar triste, yo tengo una que me obliga a sonreír y a continuar. Y esa eres tú. Ya no llores más, porque ahora sabes que eres mi razón para sonreír.
Para ti, mi única razón para existir.
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