Identificarse | Registrarse


Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]


Fecha actual 28 Oct 2026, 14:22




Nuevo tema Responder al tema  [ 1 mensaje ] 
Autor Mensaje
 Asunto: Carta nº 213
NotaPublicado: 23 Ene 2012, 22:35 

Registrado: 04 Nov 2011, 21:27
Mensajes: 7
Gáldar, 19 de agosto de 1481
A mi querida Attenya, la mujer que le ha dado verdadero sentido a mi existencia.

La incertidumbre de saber si mañana volveré a ver la luz del sol me mueve a escribirte esta carta. Las huestes de Castilla, comandadas por el comandante Pedro de Vera, fiel sirviente de nuestro dios wa-yewta, el destructor, están cercando la ciudad , lo que ha obligado al Guanarteme a organizar un ataque pese a nuestra manifiesta inferioridad en armamento y número, que no en valor, pues ya sabes que no hay en el mundo hombres más gallardos que los guanches, naturales de estas islas.
Escribo estas letras en los albores de la batalla, en la noche previa al día en que se decidirá el destino de nuestro pueblo. Me encuentro al pie de la montaña de Arehucas que, al igual que mi corazón, es un volcán encendido de pasiones enfrentadas. Desde mi puesto de combate un mar inmenso de intensos tonos verdiazulados se extiende hasta donde se pierde la vista, recordándome en medio de esta guerra plagada de sufrimiento y muerte que aún existen cosas bellas por las que vivir. Pero para mí no es suficiente, mi alma pena, pues mis ojos no alcanzan a ver lo que más ansío: tus ojos. Ansío verme reflejado en esas pupilas, tan brillantes como las más resplandeciente piedra preciosa; añoro el tacto de tu piel, tan tersa y delicada como un manto de flores; y echo de menos tu sonrisa, tan celestial que el mismo Achamán pareciera haber labrado, una a una, cada una de las perlas que resplandecen en tu boca.
Todos mis anhelos se han mezclado en mi mente durante estas fatídicas horas, en las que el cansancio y la incertidumbre de no saber si mañana será mi último día me embargaron en una somnolencia en la que Acoran, el dios del sol, me bendijo con un sueño. Bajo una espléndida luna llena, y embargado por un sentimiento de paz y sosiego, me encontraba en la parte más alta de la isla, desde donde podía observar con nitidez la fina raya del horizonte que se ocultaba entre escarpadas montañas que se elevaban al cielo, custodiadas por numerosas nubes que avanzaban lentamente, como si las estuvieran rodeando. Al fijarme un poco más, observé que, bajo el efecto del nimbo de la luna, las nubes empezaban a tomar forma, perfilando el más bello rostro que jamás pudo apreciar un hombre: el tuyo, el de mi amada Attenya. Pero cuando quise arrebujarme para tocarte una última vez, tu rostro se fue difuminando, elevándose las nubes, lenta y dolorosamente, hacia un cielo perlado de estrellas. Lenta y dolorosamente se fueron desvaneciendo tus ojos, que son dos ventanas de pureza, luego desapareció tu cándida sonrisa, la que siempre ha sido la luz que ha iluminado mi vida, y finalmente se deshicieron ante mí tus sensuales bembas, tus efervescentes labios que representan la pasión por duplicado. Sin poder evitarlo, fuiste engullida por la oscuridad, una negritud que anticipaba una inminente borrasca de sangre y muerte.
Al verte desaparecer ante mí, lloré. Lloré de impotencia, de rabia y de dolor. Mis ojos enrojecidos se vieron envueltos en amargas lágrimas por saber que nada podría satisfacer las maguas que tenía de verte. Pero cuando lo daba todo por perdido, asumiendo la soledad a la que estaba condenado en aquel lugar, surgió de las sombras un Kanku acompañado de su coruja. Sin decir ni una palabra, el sacerdote me impuso las manos, guiándome en mi súplica a los dioses paredros para expresar en una oración el sentimientos desbocado que inundaba mi corazón, el de poder volver a verte una vez más, tan sólo unos segundos, los precisos para poder decir dos palabras, aquellas que nunca se dicen lo suficiente: Te quiero.
Y de repente, desperté. La cruel realidad que suponía la inminente cita con la muerte, me hizo ser consciente que, si por algo merecía matar, era por poder volver a verte. Porque aún no está todo perdido. Tengo confianza en nuestro líder, Doramas, un axicatna tan diestro en el combate-con su rodela de drago y su mítica espada ha matado más enemigo que días tiene el sol- y dotado de tan singular inteligencia que nos conducirá a la victoria. Confío en él y en mis hermanos, decididos como estamos a luchar por nuestra tierra, movidos por el valor y el orgullo, ante lo que el enemigo tan sólo puede responder con miles de arcabuces y picas castellanas, en lo que de seguro será una lucha desigual a nuestro favor, pues sólo nos corresponden cuatro balas por guanche.
Amor mío, no temo a la humillación de la derrota, tampoco a la pérdida de la libertad, ni tan siquiera a la muerte. Lo que me aterra es saber que nunca más podré volver a verte ni oír tu voz; tampoco poder coger tu mano o sentir el calor de tu cuerpo. Ni volver a darte un boquinazo. Porque estoy preparado para combatir, también para matar o morir pero no para olvidarte ni que me olvides.
Me despido con el delicioso recuerdo de tu voz, cuando me susurrabas al oído palabras de aliento y cariño. Un apoyo que convirtió a aquel laja que una vez conociste en un hombre de verdad, porque aunque la grandeza de un hombre se manifiesta en grandes ocasiones como lo que va a acontecer mañana, ésta tomó forma en el día a día, contigo a mi lado.
Te quiero. Y te querré allá donde esté, pues nuestro amor está hecho con el material con el que se forjan los sueños de eternidad, perdurando más allá de esta vida. No lo olvides nunca.
Aquí se despide Aray Arocha, que murió como vivió: amando y siendo amado.

Tuyo, por siempre, para siempre.
Druso


Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en TuentiCompartir en MySpaceCompartir en Google+
Arriba
 Desconectado Perfil  
 
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 1 mensaje ] 

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 3 invitados


No puedes abrir nuevos temas en este Foro
No puedes responder a temas en este Foro
No puedes editar tus mensajes en este Foro
No puedes borrar tus mensajes en este Foro
No puedes enviar adjuntos en este Foro

Buscar:
Saltar a:  
cron