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A ti, porque te quiero… y porque siento que esta no es la primera vida en la que nos vemos. Porque tengo casi la completa seguridad de que nos volveremos a encontrar, con otra forma, en otra esencia. Porque dicen que el amor es un cuento, una leyenda, pero ahora mismo me invade un entusiasmo distinto que niega cualquier negación acerca de la afirmación más bella de todas, la más auténtica: el amor. Porque la última vez que nos vimos volví a experimentar la constante paradoja de la naturaleza y porque tengo tanto miedo como ilusión, porque noto que todo es tan eterno como frágil. Porque tus ojos se equivocan cuando se cierran y se esconden de la luz. Porque solo tú puedes cantar con tu sonrisa y conseguir que se detenga el tiempo, porque haces que todo fluya y a la vez me estancas en el angustioso trance de la incertidumbre. Porque con cada lágrima que lloré por ti he regado los terrenos secos de mis miedos, mis penas, mis angustias y mis desilusiones y en ellos han brotado las más bellas flores que cuidaré cada día, cada noche. Porque cuando se cruzaron nuestros caminos el mío cambió su rumbo porque el que seguían tus pasos era en realidad el que yo tenía que seguir después de tantos años perdido, buscándote en otros cuerpos, en otros besos, en otras miradas. Porque una noche nuestras bocas se silenciaron para bailar al ritmo de lo que todavía no había pasado y entonces empezó a pasar y el mundo cantó con otra voz. Porque desde el principio lo vimos diferente, pero lo vimos, y porque hoy seguimos riendo, jugando, soñando, ilusionándonos. Porque hemos cuidado nuestra historia con matices a veces contradictorios, pero hemos sabido entendernos, estar ahí, querernos cada uno a su manera. Porque contigo se rompe lo inquebrantable pero permanece lo aparentemente fútil y se convierte en esencia incuestionable. Precisamente por eso, porque a tu lado ni las leyes de la naturaleza conservan la garantía de cumplirse, porque haces que el mundo no sea como estaba previsto. Porque sólo tú tienes la capacidad de hacer magia con el instante y de perderme en la eternidad. Porque tus besos no son sólo besos. Porque tu mirada esconde secretos alquímicos. A ti, porque te quiero.
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