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Amor: La ciudad tiene prendida sus luces aun cuando sus habitantes por el sueño han sido dominados. Es media noche y no se oye el gorgoteo de algún pájaro en el parque, ni el ladrido de algún perro en la penumbra o el sonido de alguna botella trisándose en la piel dura de la vereda o el de algún espíritu doliente de su pena. Solo el de mis suspiros, amor, solo el de mis suspiros, que como el tic tac de un reloj agonizante rompen la monotonía de la noche serena. Y has de preguntarte el por qué? ¿Por qué mis ojos no hacen del sueño su camino? ¿Por qué tanto desvelo? Ay amor, si supieras! Si tan solo supieras que mientras la ciudad duerme al son de Morfeo, yo pienso en ti, y tu recuerdo es como la cafeína que me mantiene despierto inalterablemente. No sé. No sé…Pero esta ciudad no es lo mismo sin tu presencia. Tú, de alguna manera, hacías diferente el paisaje. No solo era smog, carros, bosque, edificios de cemento, sino una amalgama de imágenes y colores diferentes tornándose en arte al pincel de tu sonrisa. Aun la mañana se levantaba diferente cuando se deslizaba en tu cabello al entrar por la ventana y el ruido del tráfico era tolerable porque hacías un paréntesis con tus parlantes ideas;…y qué decir del desayuno: la cocina extraña tus manos y tus ojos negros y dulces, como una buena taza de café, y mi boca extraña la mermelada de tus labios cuando me dabas un beso antes de decirte adiós y salir corriendo al trabajo por esa puerta. Te extraño. Las gotas que sobrevivieron en la ventana después de esta tarde de lluvia hacen que extrañe la cobija de tus piernas y de tus manos dándole calor a mi frío cuerpo, pero ver a la cama así de grande y así de vacía, obliga a uno a resignarse. Creo que ya Morfeo me está envolviendo con las notas de su arpa.
Amor: Antes de apagar la luz y de acostarme, quiero que sepas que te estoy besando con la memoria y que, mientras la ciudad duerme y una cobija de tela está suplantando a la de tus piernas y tus manos yo en ti pienso, te estoy pensando; y, mientras así lo hago, me dirijo a ese lugar tan tuyo y tan mío para poder abrazarte por siempre jamás.
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