|
Amado mío. En este largo atardecer con el sol calentando mis viejos huesos, me he sumido en los recuerdos. Memorias de antaño, cuando dos jóvenes enamorados alcanzaban la cúspide del universo. Me parece sentir la brisa del mar azotando mi rostro, mientras tus manos acarician mi cuerpo. Mis labios se abren al notar el sutil roce de tu boca. Me invaden las imágenes de nuestros paseos, cogidos de la mano, buscando un lugar donde besarnos clandestinamente. Nuestro amor ha sido el mejor regalo de la vida, amarnos hasta la saciedad, compartir las alegrías y las penas. Intentar respetar el lugar del otro. Algo ha permanecido perenne en mi memoria, nuestra primera vez, esa primera vez que nos entregamos. Los dos tímidos, asustados, enamorados... Tus manos descubriendo mi desnudez, mis labios besando tu boca, tu aliento rozando mi rostro, sudorosos, excitados. Tus gemidos y los míos formando uno solo, tú alma y la mía unidas en ese maravilloso encuentro. Pocas palabras, muchos silencios, inestimables caricias cubriendo nuestros cuerpos, una canción, un momento, un hombre, una mujer, tú y yo... Mi amor, cuanto daría por vivir de nuevo aquel encuentro, ese momento mágico, único, extraordinario que simboliza la primera vez. Pero hace cincuenta años de aquello, y a pesar de lo mucho que no seguimos amando, nuestros viejos y gastados cuerpos no responden con la misma pasión. Ahora con una caricia y un frágil beso, nos conformamos. Pero soy feliz, muy feliz, de haber compartido contigo cada uno de estos largos y maravillosos años. Haber conocido la pasión entrelazada en tu cuerpo, haberme entregado a ti sin reparos. Recorrer el camino de la vida juntos ha sido todo un placer. Hoy en esta fecha tan especial, tan lejana de aquel día que llegué al altar para unirme a ti, deseo decirte que te amo, que te amo más que antes. Que los sucesos han fraguado nuestra unión, y si el amor en la juventud, es excitante, asombroso, sublime... En la vejez, es gratificante, enriquecedor, magnifico... Amado mío, mi más ferviente deseo, es que cuando emprendamos juntos nuestro último viaje, llevemos nuestros corazones henchidos de amor. Siempre tuya y para siempre. ELISENDA
|