ARDEN LAS CENIZAS DE LA VIDA.
Alguien ha llorado por mis extravagancias y mis sentidos
Quizás ofendí la vida en los ojos de una muchacha
Cuyas trenzas al viento parecían escarchas
Apagué sus secretos sin saber que me quería.
Alguien llora por mí, a lo lejos y los siento
Culpable fueron la noche y las hierbas encendidas
Su calor fue abierto y violé una estrella de día.
Eran aún abriles inacabados, en la pasión de la vida.
Aún siento sus ojos húmedos en la noche de mi despedida.
Ahora un triste silencio me cubre todavía
Y un eco en el viento me recuerda que me querían.
Miro el cielo y una estrella me mira
Me espera todavía en los maizales de las tardes
Con su sonrisa en el tiempo y su mirada perdida.
Eran otros silencios, otros árboles, otros ríos.
Los pasos de los caminos eran más puros y más sencillos.
Ahora la vida con hacha te corta las ilusiones perdidas.
¿Dónde quedó mi estrella, dónde quedó mi vida?
Soy culpable y víctima de un incendio,
Arden mis cenizas y mis heridas.
Manuel Coronel.