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GRACIAS POR TANTO , MADRE
A veces te recuerdo madre, a pesar de mis tiempos viejos, como manantial de estrella con caricias al niño bueno. Yo era un crío cuando tus noches las turbaba con mis fiebres , Y con tu mano santa de madre buena, sanabas mis heridas.
Te recuerdo madre, sentada en tu sillón viejo, Con tu traje de percala que hacía juego a las estrellas, Dialogabas con mi padre, el de los pasos perdidos, En qué rincón de la casona antigua podrían velarme, Para ti era el niño enfermizo que dios quería llevarme.
Recuerdo madre tus manos frescas, tus labios tibios, Que cada mañana me despertaban con un beso en la mejilla, Quizás era el patito feo que enfriaba la laguna, Pero tus alas de madre buena me cubrían con ternura, Ahora soy un halcón que mira el cielo, para amarte más todavía.
Gracias madre por tu amor infinito que dos veces me dio la vida, Arañando hasta el cielo me arrancaste de la muerte. Ahora soy un hombre con sus años cuesta arriba, Que no terminará nunca de decirte, gracias madre querida.
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