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UN GRITO AL CIELO
Dios mío , estoy lamentado mi existencia, Despertando de las tardes sin gracia, O de alguna mañana que duele en la espalda. Quizás en tu Cruz dejaste huellas de mi existencia. Me has dejado las Aves Marías y la penitencia del condenado. Las madrugadas inexistentes, Las tardes que duermen de frío.
Dios mío, Por qué me lanzas el pecado original de los pobres, Por qué me arrancas los pies si estoy lejos de tu paraíso, Por qué en las aves ciegas recargas mis pecados, Por qué como Vallejo lloramos a las Marías Y en las zanjas oscuras nos sentimos perdidos.
Dios mío, mis tardes parecen largas, Y dejé de ser el aroma perdido de una violeta, No puedo cruzar las islas del alma, Ni los cruceros que cortan la calma. Soy el precipicio escondido de una gaviota, O la ave taciturna de los sueños.
Yo nací un 25 de diciembre, pero de mi pesebre no me acuerdo, y la lluvia del Sinaí no ha llegado para mi consuelo, yo lloro por la Cruz que cargo sin saberlo, ni siquiera tengo Magdalenas que alivien mis momentos. Dios mío, como Vallejo, lloro hondo el dolor del mundo, quisiera que la luz del alba llegase para todos, y en la mesa de los pobres , llegue tu presencia.
Roguemos para que bajen los Reyes Mágicos de su Reinos. perdóname Dios, si yo protesto en la cruz de tu jueves santo, imploro a tu costado por los que perdieron tu cena. rezo por todos aquellos que mueren en el tercer día del hambre, por los que nunca tuvieron un sábado de gloria que los alumbre..
Yo creo en ti Dios porque en tu nombre la justicia se hizo hombre, sólo pido que regreses en el viernes sagrado de los pobres. no dejes que el mundo se hunda en el mar rojo de la miseria, queremos la tierra prometida, por eso te imploro tu regreso a la tierra.
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