
Artista trashumante, voraz andariego de las veredas. En tu piel llevas los colores que te hacen inolvidable. Bordeando el límite de la magnolia y el alma del tulipán desvestido, Te filtras en el corazón como un buzo afable, sumergido del azul a la escarlata confundidos/ En los conductos donde el óleo toca sus talones abres las esencias de las alquimias coloridas/ ¡ Así como tus brazos de usina infatigable reparten los gramos del amor insaciable ¡ . Artista trashumante, voraz andariego de las veredas. En tu piel llevas los colores que te hacen inolvidable. Bordeando el límite de la magnolia y el alma del tulipán desvestido, Te filtras en el corazón como un buzo afable, sumergido del azul a la escarlata confundidos/ En los conductos donde el óleo toca sus talones abres las esencias de las alquimias coloridas/ ¡ Así como tus brazos de usina infatigable reparten los gramos del amor insaciable ¡ . A veces me confunde el edénico paraíso que pintas con el amigo terrenal de los abrazos que besan sin pudor.

De tu trabajo de artista una célula se perdió en otro planeta de acuarela. El amarillo diluido oculto en tu mente y el silbido verde encendiendo tu genio van más allá de los montes insensibles. En tu planeta de órbita se pierden los astrónomos racionales, porque tu fibra destella los lúmenes de las venas anacoretas.
No puedo evadir tu talento ni excluir la entrañable amistad
¿ Dónde estará la balanza justa entre el amigo y el artista contemplativo? Que del amor con alas y pies de tierra salta a mi pequeña oda e inunda mis aldeas comprimidas que deletrea mi mano de pluma.
Donde tú estés fiel artista amigo, hallará la vida sus verdades y las hadas arpías callarán sollozando a tu austera mirada de molienda emergente/ Mi verso es trémulo a tus sales necesarias/ Sólo deseo que tu camino de senda y brecha, trace un espejo que regule la naturaleza marchita. Por mi amigo, no detengas nunca tu trabajo de monarca en el reino de los colores. Ante ti el clavel asoma sus dientes viudos y el jazmín enardecido desviste sus colores impúdicos/ Regresas la hojarasca de la muerte vana sumergida en tus bodegas de imágenes, cuando lo diario se despoja de ropas y deja su hoja el pétalo abierto a tus ojos. ¡Vuela artista! Vuela como una máquina alada con el soplo de tu genio a los cerros de los molinos con las aspas selectas, donde la tiza se dibuja infatigable y las alas al soplo de aire multiplicado, extraen sus paletas donde nace tu inconmensurable tamaño de sangre como pincel implacable de rojas dagas irradiando los tonos de todas las uvas del planeta/

¡Oh artista amigo, sigue y traza. No detengas tus dones ¡ Suele ocurrir que no todos los ojos son emotivos ni todos los jueces regulan la justicia.
Oh amigo, del infante al hoy de los hombres te debo los colores con que escribo y los conquistados dibujos que plasmo/
Como artista te admiro en el escenario de la vida/ Te amo con amor de entraña en cada abrazo que nos damos. Te heredo mis pieles regadas para que distribuyas mi patria de corazón en tu país sin bandera/ Equilibra mi pequeño verso inconcluso con tus estatuas movedizas resueltas. Sigue al canto de tu mano que siempre estarán mis ojos amurados en tus colores de destino.

Todos los derechos reservados en Safe Creative & Pbblishe Word Press al artista CLAUDIO MENINI . Primer premio Nacional en pintura aerográfica. los cuados. no he podido publicarlo
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