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Zoa ante todo bienvenida.
Mira tu exposión está muy bien, y si realmente sientes como dices enhorabuena y felicidades. Sinceramente me admira la gente que como tú o como Juan, acepta con tanta tranquilidad la muerte. Yo no puedo. Realmente nosotros, los humanos, somos un parte más del todo y como todo, nacemos crecemos nos reproducimos y morimos porque, como bien dices, estamos de paso, pero eso podría incluso tener algún sentido si todos tuvieramos una vida mas o menos igual. Pero dime tú a mi si es justo que este paso por la vida para algunos sea a lo grande y para otros esté lleno de penuria, para luego morir y desaparecer sin mas y eso sin haber hecho nada los unos y los otros para merecer esa vida, buena o mala.
Quiero creer por eso que tiene que haber algo al otro lado y cuando pasemos dar a cada uno lo que en esta vida ha cosechado. Si fuera, como dice Juan, que no hay nada después de la muerte, sinceramente es como para liarse la manta a la cabeza y buscarse la mejor vida posible, caiga quien caiga. ¿Por qué a unos ha de tocarles lo malo y a otros lo bueno? y además se da la puñetera casualidad, que cuanto peor es la persona, mejor vida lleva y mejor le salen la cosas.
Dices que el que tiene miedo a morir es porque está muy apegado a los bienes materiales. Pues no, estás equivocada. El que tiene miedo a morir, como es mi caso, no es porque vaya a perder las cosas materiales, en todo caso podría ser dolor por dejar a mis seres queridos pero ni siquiera ese es el caso o almenos no únicamente ese. Principalmente mi temor a la muerte es porque me angustia de forma terrible, pensar que desaparezco para siempre y nunca, nunca, nunca, voy a volver a existir y cuando pasen muchos años que ya hayan muerto todos los que me conocieron, nadie se acordará de mi. A mi esos pensamientos me hacen padecer. Me encantaría poder tomarmelo con la naturalidad de que estamos aqui de paso y hemos de terminar nuestro ciclo muriendo, pero no puedo y sinceramente te digo, que no me creo que nadie, aunque me lo juren, se lo tome con tanta tranquilidad. Todavía no conozco a nadie que cuando les han dicho que van a morir se queden tan tranquilos. Luego se resignan y eso es algo que quiero creer, viene de lo alto, la resignación, pero en principio nadie lo recibe con la tranquilidad de ...bueno ha llegado mi hora y como estoy de paso.....
A la gente no le gusta demostrar sus debilidades (a mi tampoco desde luego, pero no en este caso) y parece que es de muy valientes y muy asentados, decir que no se teme la muerte pero, lo siento mucho, no me lo creo. Todos tenemos miedo a morir, aunque quizá para algunos sea mas angustioso que para otros y no por perder los bienes terrenales, porque al fin y al cabo tampoco creo que nos den tanta felicidad y a veces incluso se puede pensar que no vale la pena vivir, pero aún con todo el temor a lo que habrá al otro lado o a desaparecer para siempre, está latente en todos, digais lo que digais. Otra demostración de que no tiene nada que ver el temor a la muerte con el apego a los bienes materiales, es que cuando hay una catástrofe a la gente lo que menos le importa son los bienes que ha perdido, lo que quieren es que toda la familia esté viva.
El consuelo que me queda, porque lo he visto en mi padre, que era una persona que tenía terror a la muerte, es que llegado el momento, alguien o algo, al moribundo le da fuerza y resignación para abordar ese trance con tranquilidad, porque como digo lo vi en mi padre que sabiendo que se moria, estaba tranquilo y se fue con mucha paz.
Yo moriré y el sol Aún seguirá alumbrando Aún seguira calentando La tierra que estoy pisando
Seguirán pasando veranos Otoños y primaveras Y mi cuerpo en invierno eterno Dormirá bajo la tierra
El sonido de mi voz Se irá perdiendo en el aire Y el recuerdo que mi imagen Deje grabado en las mentes Será el de mi cuerpo yerto Con el sayal de la muerte
Poco a poco irán muriendo Aquellos que me conocieron Se irá también mi recuerdo Morirá junto con ellos
© Copyright María Elena Tamayo
_________________ Soy mortal que entre mortales, voy a ciegas en pos de mi destino, las huellas de mis pasos en la tierra, serán de otros pasos el camino María Elena (Mariele) 
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