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PENSAMIENTO EN LA MAÑANA
Cuando el hombre lucha por la verdad y la justicia, tiene la fuerza de Dios. AMK
Hoy me despierto, sintiéndome un timón, girando y guiando un viejo barco, que a veces va a puerto, otras a la deriva.
Me siento un timón, gastado de tanto conducir, tocado, manoseado, culpado. Atropellado por las lluvias copiosas, quemado por el sol ardiente, para después de usarte, quedarte solo, vacío, por la indiferencia y la injusticia de los hombres poderosos.
Pero tengo la alegría, la gracia y la dicha, de mirar las estrellas, sentir las caricias de la brisa y los besos del rocío de la mañana. Esto no es poco.
Así, junto a la naturaleza, siento la fuerza de Dios, para seguir adelante sin detenerme en el embravecido e inquieto mar, con sus tormentas o su placidez infinita. Buscando infructuosamente, con ansiedad e ilusionado, la ruta de la verdad en la vida.
Alicia M. Köhler Margalic DNDA 938131
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