
Lo que Somos.
Extraviado en la orfandad del rio,
siendo el único dueño del aire que me rodea
y de las suaves caricias que me regala la brisa,
acurrucado sobre el espejo de las limpias aguas
me siento tranquilo y con mi alma libre.
Brillan mis pupilas cual luceros, en medio de la aceitunada floresta,
y soy único dueño del universo,
escucho el despertar de los arboles,
el trinar de los pájaros en la alborada
y respiro de la sana fragancia que me regala la naturaleza.
Sereno, feliz en medio de la biosfera que me rodea
nada perturba mi paz,
y me acuesto sobre mi sosiego en medio de las hojas secas,
perdido en el mundo vital del medio ambiente.
Miro con asombro cuánta belleza depositó Dios sobre el planeta,
y estando sentado sobre una milenaria y húmeda roca,
descubro el maravilloso universo de mi soledad
en medio de las sombras de los imponentes arboles, y la brisa fresca.
Marco Gonzalez.