|
NO LE DIGAS A NADIE QUE LA QUIERO
No le digas a nadie que la quiero, Que vertí mi sangre para llenar sus venas y sus tardes, Que la amé más allá del mármol y del carrizo, Testigos son los resplandores y los silencios. La suave flor, y la luz fosforescente de las espigas.
No le digas a nadie que yo la quiero, Quiero ocultar mis sombras detrás de los suspiros y el fuego, En los jazmines inquietos, en el frescor de las praderas, En la voz seca y guardada, en la pasión y los silencios. Cuando canta mi guitarra, mis versos se los lleva el viento, Y en el compás de coplas lejanas, claman su amor al mundo entero.
No le digas que guardo el frescor de sus ojos, La ansiedad de sus manos nerviosas, Las flores nacientes del primer beso, La luna solitaria que esconderla no se podía, Que no podrá nunca devolverme el poema de mis tardes.
No le digas a nadie ni cuentes que por ti muero, El resplandor de mi alma está clavada en la tuya como una estaca. Por envidia las lagunas hace años que perdieron el cielo. Guardemos nuestro amor detrás de la estrella vieja, Que navega en los océanos sin llegar nunca a puerto.
_________________  
Última edición por Manuel Coronel el 16 Mar 2011, 04:10, editado 1 vez en total
|