Manuel Coronel escribió:
DIOS MÍO
Dios mío como Vallejo, estoy lamentado mi existencia,
el dolor de tu Cruz deja huellas profundas en mi espalda,
si la llaga de tu costado ha carcomido las culpas mías,
por qué he de cargar ahora con el pecado y la penitencia.
Dios mío, los pobres no somos responsables del pecado original del mundo,
y yo protesto por los niños del hambre que están lejos de tu paraíso,
por las mujeres golpeadas que no tiene Marías que la consuelen,
y por los hombres malos, que por ser malos, llegan a tu reino.
Yo nací un 25 de diciembre, pero de mi pesebre no me acuerdo,
y la lluvia del Sinaí no ha llegado para mi consuelo,
yo lloro por la Cruz que los pobres cargamos sin comprenderlo,
ni siquiera tengo Magdalenas que alivien mis heridas.
Dios mío, como Vallejo, lloro hondo el dolor del mundo,
quisiera que la luz del cielo llegase para todos,
en la mesa de los pobres , muchas veces rezamos por tu ausencia,
rogamos para que bajes un día a la cabaña de las esteras.
Perdóname Dios, si yo protesto en la Cruz de tu Jueves
Santo,
imploro a tu costado por los que perdieron tu cena.
rezo por todos aquellos que mueren en el tercer día del hambre,
por los que nunca tuvieron un Sábado de Gloria que los alumbre..
Yo creo en ti Dios porque en tu nombre la justicia se hizo hombre,
sólo pido que regreses en el viernes sagrado de los pobres.
No dejes que el mundo se hunda en el Mar Rojo de la miseria,
queremos la tierra prometida, por eso te imploro tu regreso a la tierra.
aplausos Manuel. un escrito espectacular. desde el versar al contenido.nada que resaltar. es indivisible. un abrazo y mis respetos. ricardo