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Playa Carbó 18 de mayo del 2010 “Año en que los mares han unido nuestros horizontes” Señorita Y.D. Estrella próxima y lejana: ¿Qué tal? Sigo insomne y madrugador, con tu sonrisa en la mente y tu cuerpo revoloteando en mis orígenes. En anterior misiva te hablé de aquel primer encuentro, sublime e inaugural, donde no hubo palabras y sí miradas. Muchas miradas, que aun buscan la frase certera, y el gesto oportuno, para entre nubes y peces poder continuar. Porque si callo muero, y no es tiempo de morir. Quisiera cosechar con justo empeño tus lluvias, rosas, versos y costumbres. Del pretendido amor: verano y cumbres pero arrecia la duda en cada ensueño.
Aun así; en tangible desempeño eludo y niego tantas pesadumbres bañado por estrellas como lumbres que asoman a la magia de otro sueño. Que la brisa y la rima hablen por mí. Que el verso diga lo que a la banal palabra le está vedado… Que logro fundido en ti recorrerte paso a paso. Un beso por cada abrazo y un abrazo en cada sí. Volver de donde no fui como velero (o canoa ) orzando rumbo a tu broa desde el centro del oleaje. Y terminar aquel viaje con tus nombres en mi proa.
Sí, yo sé que la poesía te emociona y hasta te hace llorar a veces…sí claro, la poesía de los grandes maestros: Tagore, Neruda…los vates del Siglo de Oro Español…dichosos ellos que logran arrancarte esa lágrima que a veces yo bebo sin querer. Qué suerte que seas tú –muchacha frágil y flexible, sonriente y carismática, amable y rebelde a la vez. ¡Qué suerte que seas tú nuestra entrenadora! Y en este caso digo más, soy egoísta al decirlo:!Qué suerte que seas tú, Yoanna, precisamente tú, mi entrenadora! Gracias doy a Neptuno y a todos los dioses del mar y de la tierra, gracias doy por girar en círculos con la humana más bella del Universo. Gracias doy por estar tan cerca, y piedad suplico para no seguir tan lejos de la mujer que amo. Tus ojos: faros y luz cuando me vuelvo al camino. Tu pecho: ruta en destino para llegar a la cruz. El movimiento de tus caderas: red , terremoto. Por insignia llevo un loto sobre mi palo mayor… ¡Naveguemos a estribor, se nos viene el maremoto! Sí, soy un delfín. Sigo siendo un delfín, en esta encarnación lo soy…Es mi suerte o mi desdicha, pero todo es temporal, pasajero… Soñar el viento en desdén a ras del gozo transido o morir correspondido por una estrella. Vaivén de ilusiones. Otro edén: arpegios tras las marinas olas, que muy bailarinas nos trascienden paso a paso. De las cumbres -con tu abrazo caen antojos y neblinas.
Hasta pronto. Por ahora callará mi esperanza. Armandito el taquígrafo-traductor tiene una cita ineludible con el Futuro. Sin más Trilce Tercer delfín del Acuario Experimental de Playa Carbó Yaguajay. Cuba.
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