|
Mi Luz, La oscuridad se ha apoderado de la noche, con tanta magnitud que predomina por todo el paisaje, es así o mis ojos se han negado a contemplar nada más que no sea tu rostro, pues saben que no vale la pena ver si no es a ti. No hay estrellas que me acompañen, ni Luna que brille por mí. No hay hambre, no hay apetito pues mis labios se niegan a tocar nada que no sea tu piel. Ya sabes, una vez has probado el manjar de los dioses difícil es volver a ser mortal. Hace frio, hace mucho frio, un frio frio, pues el frio sólo puede ser frio si tu no estás aquí, por eso me intento abrigar con los recuerdos que me quedan de ti. Recuerdo la primera vez que te vi, la manera en que irradiabas frescura, tus ojos tan brillantes, tu pelo bailaba con la brisa de tus pasos… ¿cómo no fijarme en ti? Sin buscar te encontré, encontré la absoluta perfección, la obra de arte tan pura y magnífica y bella que todo hombre, por el simple hecho de serlo,anda buscando toda la vida, sin apenas rasguño de esperanza en encontrarla. Afortunado fui, loco me volví, enamorado me quedé. Y ahora me encuentro aquí, solo y desamparado, con el frio en los huesos pues esos recuerdos sólo son chispas que avivan el pasado pero no alumbran el futuro. A pesar de todo no me siento vacío ya que un segundo de tu amor me llenó por completo pero la codicia me corrompe y un segundo a poco me sabe ahora que no tengo más que eso, un segundo de amor y toda una vida para recordarlo. Aún así, quiero que sepas que soy feliz, me siento especial, pues nadie sabrá jamás qué es el amor hasta que otro ángel caiga del cielo. Te amo, te quiero, te extraño. Desde tu olvido, siempre tuyo, Togram.
|