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Que mezquino me sentí, cuando mirando este mundo, confuso y descolorido, en el que gime el dolor, el hambre y la cruel miseria, resolví cómodamente olvidarme de la angustia que por doquiera se mira.
Y gratamente sentado en una mullida sala, con aire acondicionado y ordenador de laptop; procedí a matar el tiempo escribiendo tonterías.
Canciones y otras simplezas, destacando las proezas , de mi ser indiferente, sin importarme que a diario pueda mirarse que de hambre, mueren montones de gente.
Que estéril la historia mía, porque mezquino, he vivido y estoy tratándome bien, pues el título es distinto que reservo y no lo expreso, ya que soy muy cuidadoso y no busco tu desdén.
Soñar tan plácidamente, cuando ya no tienes sueños, porque vacio está tu ingenio y ya no puedes dormir. Que mezquino me sentí, cuando engolando la voz, con mi verbo almidonado que jamás ha dicho nada. Me pongo a rimar estrofas que nunca serán poemas, ni tampoco frescas rosas, solo un montón de palabras de un diccionario plagiadas.
Mezquino.¡ Cómo puedes ser así,? que vueles con mariposas si dentro de aquellas chozas, no habrá pan para mañana, la ropa es su desnudez y pronto vestirán las fosas.
Que mezquino me he sentido cuando soñando contigo, me olvido de quien de frío se ahogó muriendo en el río.
Lloran los montes y el cielo, el mar está enfureciendo, el camino es un desierto y yo amanezco muy bien. pues mezquino, soy al fin.
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