Los tiempos cambiados
porque hace ya siglos,
fue crucificado sin tener pecado
nuestro Jesucristo.
Hoy se escuchan lamentos
los días postreros están y no vemos,
todos los lugares están saturados
y miles de almas, se pierden a diario.
Aquel sacrificio, el de dar su sangre
y aun pedir al padre que nos perdonara,
mirando el momento, la maldad inmensa
pienso que si vuelve le escupen la cara.
Hoy somos y estamos hasta mas insensibles
se llora un momento por una desgracia,
que ocurren a diario en tierras lejanas
y aquí proseguimos cultivando ideas
que no aportan nada.
Nos hacemos sabios y se busca vencer
la muerte y el caos que a de suceder,
dime adonde vamos, donde dirigirnos
si es que ya esta escrito que limpiar la tierra
de nuestra maldad eso es lo mas justo y lo mas divino.
Una tierra limpia de odios y venganzas
una nueva generación con gran esperanza,
esta la a vencido el poder maldito
y hemos levantado un altar de oro, mas no a Jesucristo.
Si Jesús volviera, no sorprendería
que junto a nosotros también caminara,
y en nuestra carrera, y nuestra estupidez
de nuevo los clavos y la corona de espinas traspasen su piel.
Como conocerlo, si el siempre presente
es nuestro vecino, el hermano, el hambriento
aquel en las calles que muere de frío
y nosotros miramos por sobre los hombros
y seguimos de largo, no tenemos tiempo.
Dime, ¿amas a Jehová? Muéstralo en tus obras
lava las caritas de aquellos chiquillos que llevan las huellas,
del cruel desamor, y hasta de castigos
por gente que escuchan voces del averno.
Torna la mirada, Jesús aun nos ama
olvida un momento tu gran arrogancia,
¿si Cristo viniera en esta misma hora
estas convencido que con el morarías?
Autora Adelaida Garcia(Aidaluz)
©1104229040119
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La hipocresía anda en carro (coche) convertible, al aire y despeinada.