Una ancianita tenia por costumbre todos los diaz, salir a su balcon, levantar los brazos al cielo y decir" Bendito sea Jesus". Un dia un ateo se mudo en la casa vecina y con el tiempo se irrito de escuchar a la ancianita todos los diaz decir lo mismo. Un dia el ateo le dijo" no hay Jesus ninguno". Llego el invierno y un dia la anciana no tenia alimentos, salio al balcon y dijo las mismas palabras. Bendito sea Jesus, por favor Jesus no tengo alimentos, proveeme lo necesario. El ateo estaba escuchando fue y compro dos bolsas de alimentos y los dejo en el balcon de la anciana. Al otro dia la anciana grita, Gracias Jesus, porque me escuchaste. Sale el ateo y contesta, ese no fue Jesus, el no existe. La anciana grita de nuevo, gracias Jesus por proveer mis alimentos y por hacer que el demonio los pagara.
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La hipocresía anda en carro (coche) convertible, al aire y despeinada.